sábado, 4 de junio de 2011

Perspectiva B VS Perspectiva M

Ella camina, piensa:
Estoy tan enojada y llena de odio. Dentro de mí reverberan cientos de reproches para el mundo entero, inclusive para los seres inanimados. Tengo quejas contra las piedras, las gotas de agua, los rayos de luna y el color de las flores.
Detesto la mayoría de las cosas que me rodean, mucho más por no poder cambiarlas a mi antojo. El hecho de que el curso de la vida sea tan "independiente" y "predestinado" me hace sentir impotente e inútil. ¿Para qué carajo vive el ser humano?
Soy una constante duda existencial, soy un atajo de nervios encrespados y un bojote de venas inflamadas que quizá hallen alivio desenrollándose en miles de preguntas hacia la madre tierra, el sol y los dioses. Aunque no reciban respuestas.
Nunca se me dio la oportunidad de encontrar mi propio camino, la esencia de mi psique, mi Yo. Nunca eliminé de mi configuración mental la imagen que tenían los Otros Significativos sobre lo que Yo debía ser, eso es lo que sigo siendo.
Suplo la necesidad que tiene Otro de mi fuerza de trabajo, sigo órdenes y realizo tareas hasta donde alcanza la rutina. ¿Lo llamaría Producción? No, Replicación es más preciso. Simplemente repito algo que estaba hecho, soy una máquina con sentimientos.
No se equivocaban los escritores de ciencia ficción, el siglo XXI está lleno de zombies y androides. Aparatos que proliferan en las cuidades, atiborrando las calles, caminando de aquí para allá, algunas veces discutiendo por la cena, la moda o alguna otra trivialidad. Conversaciones programadas, como las agujas de un reloj. Sin ninguna aspiración o anhelo de aquellos que en algún tiempo nos hicieron merecer un título diferente al de los demás animales ¿Máquinas con sentimientos dije? ...Algunas veces también cuestiono la existencia de éstos.

Ella tropieza, cae, se golpea la mandíbula contra la acera, un crack suena dentro de su boca y en seguida sangre, saliva y la mitad de un diente:

[**Sollozos**]

Ella se pone de pie, piensa:
Nadie se molesta en tomar en cuenta a los demás, nadie es empático ahora. El mundo está lleno de personas (si es que aún puede llamárseles así) que únicamente son esclavas de su propia codicia. Nos hemos vuelto bestias, completamente retrógradas...

Él anda en bicicleta, piensa:
La vida es una cúpula de oportunidades, experiencias e historias que contar. Me alegro tanto por estar vivo. Cada día tengo la certeza que estoy en el epítome de mi vida, que alcance la cima, pero no toma mucho darme cuenta que puedo seguir avanzando, que el universo está colmado de sorpresas que todavía puedo descubrir o con mejor suerte poseer.
Hemos evolucionado tanto; la tecnología, la ciencia, la manera en que estamos conectados unos a otros y no sólo me refiero a los avances en la comunicación, me refiero a la biología de cada hombre y mujer, estamos hechos para desear tener contacto con los demás, para preocuparnos por el colectivo.
Amo vivir en una sociedad como esta, aún cuando existan fuerzas como el dinero y el poder que pueden hacer pútrida la existencia de la gente, creo que tengo la facultad de influir en el cómo se dan las cosas, soy un manipulador del futuro y si yo puedo no digamos qué haríamos miles y miles de habitantes dispuestos.
Habemos muchos que no nos rendimos, que estamos ávidos de agua y aire propios, de libertad. Por ello creamos, ideamos, innovamos y hacemos válido nuestro derecho de expresarnos libremente. No, no pienso que el mundo es perfecto, pero agradezco que no lo sea, porque esto me enseñará a trabajar por la perfección.
Todas las cosas que existen en el maravilloso flujo de la vida, la adversidad, la bonanza, son un medio para que las próximas generaciones sean conspicuas.
Aprendemos de cualquier evento en la historia, cada respiro en cada pulmón alimenta de energía los motores de la tierra y nos hace mejorar.

Él mira caer una muchacha en la acera, para, trata de ayudarla, la pone de pie, ella no parece percatarse y sigue caminando, se da cuenta que Ella sangra y la persigue para procurarle un pañuelo desechable:

[**Pisadas y vociferaciones**]

Ella no escucha, ensimismada en sus pensamientos, cruza la calle, la luz es verde e indica que es tiempo de los transeúntes, piensa:
Ojalá muriésemos cuando se nos cayeran los dientes de leche.

Él corre tras ella por la acera, con su bicicleta asida a un lado, llega al cruce, no se percata que la luz está en rojo ¡Crash! ya no piensa y ella ni siquiera voltea.

MORALEJA: FIJATE EN EL BLANCO NO SOLO EN EL PUNTO DE COLOR, A MENOS QUE EL PUNTO SEA ROJO Y PERTENEZCA  A UN SEMÁFORO, EN TODO CASO SIGNIFICA QUE NO CRUCÉS...

No hay comentarios: